San Fermín no es quién, es qué

Encierro The Exhibition Team

Esta seRaul foto perfil articulo editadamana publicamos un artículo de nuestro compañero y corredor de Encierros, Raúl Lasierra.

En estas líneas explica el significado que tiene San Fermín, más allá de la figura del santo.

 

San Fermín no es quién, es qué

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Nadie va a las fiestas de la Virgen del Rosario, la Virgen Niña, San Antolín o el Cristo de los Remedios. Los “turistas” puntuales van a los Encierros de Cuéllar, Ampuero, Medina del Campo o San Sebastián de los Reyes. Seguramente a ninguno de vosotros os suenan los patronos de éstos y de muchísimos otros lugares.

Sin embargo, todo el mundo conoce a San Fermín que, por casualidad, es titular y da nombre a unas fiestas internacionales que se conocen precisamente por actos que nada tienen que ver con la devoción a un Santo. San Fermín pasó media vida en Amiens (Francia), su verdadero día es el 25 de septiembre y su vida no tiene ninguna relación con los toros. A Pamplona, solo regresaron sus reliquias desde Francia.

 

Pero el San Fermín popular es otra cosa. San Fermín son sentimientos y experiencias personales. Son momenticos de emoción, de miedos y alegrías. Son recuerdos nostálgicos e historias a estrenar. Son personas que se quedaron en el tiempo o siguen a tu lado. Personas conocidas y por conocer. Y como la procesión va por dentro, también son cánticos y rezos a un Santo al que no conocemos de nada.

Chupinazo

San Fermín son unas calles con magia. Un trayecto lineal encerrado que según la hora embriaga, emociona o asusta. San Fermín es un disfraz que iguala una escala social. Unos colores habituales, un estado anímico común, un olor tradicional…

Pero sobre todas las cosas, San Fermín es un Encierro. Una carrera de valor o inconsciencia. Un acto innecesario que el Pueblo mantiene con ilusión. Un festejo atemporal anclado en una época que, sin ser la suya, se adapta y sobrevive con una vitalidad sorprendente.

Raul corriendo

Un momentico en el que los Caballeros del Fajín tratan de convertir sus sueños en realidad. Un reto en el que el peor de los enemigos eres tú mismo. Una cita en la que miles de ojos son testigos de un acto en el que la épica y la estupidez distan tan solo un centímetro.

Carrera personal e intransferible en la que comparten metros proezas atléticas, gestos solidarios, afición desmedida y vanidad extrema. Políglota, colorida e incontrolada prueba que hacen de esto, el escaparate de los disparates.

El Encierro dura 24 horas, los toros en la calle apenas tres minutos. Está presente en el ritual personal, tiempo antes de las campanas de las ocho. Está presente en todas las conversaciones que murmullan en cada rincón de la ciudad. Es desayuno, almuerzo y botellón en la andanada. Es el inicio de un estado emocional que dura un día. Es un rato, un reto y un rito.

San Fermín no es quién, es qué. Y cada 6 de Julio tienes la oportunidad de estrenarlo, de vivirlo y de soñarlo a tu manera.

 

Fdo: Raúl Lasierra

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